ORIGEN DE ANÍS DEL MONO

La historia de Anís del Mono comienza a finales del siglo XIX y está llena de anécdotas llegadas de distintas partes del mundo.

Un regalo de negocios, un simpático monito proveniente de América, que recibió Vicente Bosch acabó bautizando a la marca.

Una romántica historia, inspiró el diseño de nuestra icónica botella, cuando el propio Bosch buscaba un regalo especial para su mujer y fue en la plaza Vendôme de París donde encontró el perfume perfecto y, con él, la inspiración para su botella de corte adiamantado que se ha convertido en todo un icono.